Hay trabajos que no necesitan duración para dejar huella.
ABI es uno de ellos.
Con solo dos piezas —ABI y Nuca—, este lanzamiento construye un espacio sonoro que se mueve entre la tensión y la liberación, entre el cuerpo y la mente.
ABI abre con una energÃa directa, casi fÃsica.
Un ritmo que avanza sin pedir permiso, como si supiera exactamente a dónde quiere llevarte.
Nuca, en cambio, gira hacia dentro.
Más contenida, más atmosférica, trabaja desde la sutileza y la presión interna, como un pensamiento que se resiste a desaparecer.
Dos piezas. Dos direcciones.
Un mismo universo.
ABI no busca gustar a todo el mundo.
Busca conectar con alguien en el momento exacto.
Quizá ese momento es ahora.